REGRESO A INICIO | www.miracleon6thstreet.com

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

HISTORIAS DE LA CALLE SEXTA

 
 

NUNCA HAGAS ENOJAR A UNA BRUJA

 
 
 
 
     
  Relato de Lilith Mandrage, Psíquica y Maestra Hechicera en 6° Grado de la Escuela Gnóstica del Codex Arkanum®  
     
 

“Nunca hagas enojar a una BRUJA”, solía decir mi abuela materna, de antiguo linaje de HECHICEROS DRUIDAS, y, no sin rubor, confieso que ya mis nuevos vecinos tuvieron la oportunidad de conocer el poder de esta frase, aunque quizá nunca sabrán que fue el origen de su desventura. Y es que, para festejar la adquisición de su nueva propiedad, los recién llegados comenzaron el Viernes pasado un maratón de escándalo y alcohol, que incluía a varias adolescentes que gritaban con el tono agudo e indefinido que caracteriza al sadomasoquismo: “creo que me gusta, creo que no, déjame pero síguele”... El caso es que ya eran prácticamente las tres de la madrugada del Domingo y los vecinos seguían en su orgía de violencia, drogas y sexo, demasiado ruidosa para un barrio donde lo más que se escuchan son los ensayos de sax de un músico alemán, el constante llanto de un bebé recién nacido a dos casas de la mía y los juegos inocentes de los niños que viven enfrente de mi casa.

El Sábado por la tarde había recibido en mi hogar a un grupo de PALEROS de origen haitiano que dieron una serie de conferencias sobre BRUJERÍA en PALO MAYOMBE a los miembros la World Psychic Sorcery Secret Society®, a la cual pertenecen los Maestros de Poder de MiracleOn6thStreet®. El convivio transcurría alegre entre croissants de pavo, vino tinto y algo de easy-pop de los noventas que intentaba imponerse a los platillazos de una batería salida de no-sé-dónde, que por momentos hacía del escándalo de los vecinos, una sucursal del manicomio.

Alguno de mis invitados sugirió que llamáramos a la policía, porque de pronto uno de los asistentes a la fiesta de los vecinos se saltó semidesnudo y en evidente estado de ebriedad el muro que divide a mi propiedad de la de los vecinos; pero yo contesté a mi amigo, tratando de mantener la serenidad: “Déjalos... Esto es territorio de BRUJOS, ¿qué no?”... y todos reímos como si no nos importaran los desmanes de los vecinos escandalosos.

Uno de los PALEROS haitianos presentó varios videos sobre los ritos iniciáticos de PALO MAYOMBE para explicarnos cuál es la razón por la que este tipo de BRUJERÍA se considera la auténtica MAGIA NEGRA. Mientras oía al CHAMÁN PALERO, vI como los borrachos de la fiesta de al lado se tambaleaban en el muro de mi jardín y sentí el enorme deseo de descargar una MALDICIÓN DE MAGIA NEGRA sobre mis nuevos vecinos, de los que no sabía absolutamente nada todavía, pero ya los detestaba y no quería por nada del mundo que repitieran sus excesos aunque fuera una vez más.

La reunión en mi casa terminó alrededor de las 2:30 de la madrugada del Domingo; pero el escándalo de mis vecinos seguía en su apogeo con todo y karaoke hi-fi. Pude llamar a la policía, pero opté por algo más gratificante para una BRUJA como yo. Me dirigí a mi ALTAR MÁGICO y sin pensarlo, empecé mi CONJURO enfocado sobre cualquiera que estuviera dentro de la casa del escándalo. “Que sus risas de hoy sean llanto al amanecer”, invoqué en el CONJURO a riesgo de verme a mí misma como una mujer amargada, como la madrastra de Blanca Nieves, por no resistir una fiesta continua de Viernes por la noche a Domingo en la madrugada. »

 

Me dormí antes de que lo que se escuchaba como una auténtica orgía de los vecinos acabara.

Por la mañana, mientras ponía algo de orden en mi sala, llena de vasos de vino tinto y cocacola, alcancé a oír las risotadas de los que todavía permanecían en la casa de los vecinos, tratando de aliviarse la resaca. “Ésta es la última”, me dije, recordando mi CONJURO que sin ser una poderosa MALDICIÓN DE PALO MAYOMBE, era simplemente una ANTIGUA MALDICIÓN DE MAGIA NEGRA mil veces probada y comprobada, y por lo tanto efectiva.

Y antes de que siquiera reflexionara sobre la carga energética que tendría mi HECHIZO en los habitantes de la casa contigua, empezaron los gritos y los llantos que se oían como si estuvieran dentro de mi propio hogar. La mujer que resultó ser la dueña de la casa había prestado su nueva propiedad a un grupo de jóvenes de su familia para hacer la fiesta y se encontró con que, además del escándalo y la borrachera, los invitados le habían robado dinero, valores y ¡hasta su desodorante!... Pero lo peor era que alguien había sustraído su diario personal de la recámara y lo había vendido esa misma mañana a su pareja sentimental, un hombre casado, que le llamó de inmediato para reclamarle la retahíla de infidelidades narradas con lujo de detalle en el diario.

La dueña de la casa acusó directamente a una de las invitadas, quien obviamente negó que ella hubiese sido la ladrona del diario. Entre sollozos, la invitada aseguró que dos muchachos borrachos la habían encerrado durante la madrugada de ese mismo Domingo en la recamara de la dueña de la casa y habían abusado de ella. Ella creía que los muchachos eran los ladrones.

De repente se escuchó la voz de un hombre que intentaba poner orden a los gritos, llantos e insultos que se añadían al caos del reggaetón a todo volumen: “¡Se acabaron las fiestas aquí!

La invitada dijo que no conocía a casi nadie de los que habían estado en la fiesta y los asistentes que todavía estaban en la casa decían que había un grupo de tres o seis hombres desconocidos, de aspecto siniestro, que habían entrado a la casa después de las tres de la madrugada; pero nadie los había visto salir. La dueña de la casa aseguraba que una mujer había entregado el diario robado a su amante y éste le iba a quitar la casa.

Yo permanecí recargada en el muro de mi jardín un buen rato, oyendo los alegatos. Uno a uno, los últimos invitados de la fiesta de larga duración se marcharon en medio de discusiones, mientras la dueña de la casa los insultaba y los llamaba traidores con llanto ahogado. Por un momento sentí compasión por la dueña de la casa y, de manera particular por su invitada, pues yo sabía que mi CONJURO influyó de manera definitiva en cómo acabó la fiesta de casi tres días; pero ni la dueña ni la invitada ni los borrachos que se habían metido a mi jardín habían sentido compasión de mí ni de la gente que vive en el vecindario, escandalizando por más de 48 horas continuas.

Volví a recordar que una regla de oro en la práctica de la MAGIA es que no debes sentir compasión ni remordimiento por las consecuencias de los HECHIZOS.

Por supuesto, un BRUJO o HECHICERO jamás actúa contra otros, salvo que se entrometan a propósito con él/ella o lo afecten directamente.

Hoy, al salir de mi hogar vi que la casa de al lado tiene otra vez el letrero de “Se Vende”... Ya lo decía mi abuela: Nunca hagas enojar a una Bruja. Ψ

 
 
     
 
 
 
 
 
 

 

 

HAZ TU DONATIVO, DESDE UN DÓLAR ¡Y SE TE DEVOLVERÁ TRIPLICADO!

     
 

Si la información publicada aquí es útil para ti, te invitamos a que hagas un donativo, desde un dólar, para apoyar programas de desarrollo social que promueven las organizaciones no lucrativas con las que colaboramos. Recuerda que la MAGIA DE DAR siempre se devuelve triplicada y tu buena obra se verá recompensada por el Universo y la Luz guiará siempre tu camino.

 
     
 

 
 

¡Muchas Gracias por tu Apoyo!

 
 

 

   

 

 
 

© 1996-2008 TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS SOBRE NOMBRES, LOGOTIPOS, IMÁGENES,  CONCEPTOS Y CONTENIDOS EN ESTE SITIO PARA  WINGS OF LOVE, INC., LOS ANGELES, CA. 90026 USA

 
 

Queda prohibida la reproducción total o parcial de la información publicada aquí. Todos los contenidos de éste sitio web están registrados bajo la normatividad de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI/WIPO) y la violación de derechos de autor y propiedad intelectual serán perseguidos legalmente en cualquier jurisdicción a nivel internacional por los propietarios de los derechos.

 
     
 

CONCEPTO DE SITIO  & WEBMASTER

 
 

TribuDelectus Americana, Inc.

 
     
 

NUNCA HAGAS ENOJAR A UNA BRUJA  HISTORIAS MIRACLEON6THSTREET